Adoro la escritura. Tras pensarlo durante un breve espacio de tiempo, he llegado a la conclusión de que la adoro. ES como aquella amiga que sabes que siempre estará ahí, tras un día duro. Y esta ocasión no es para menos... tras unos días un tanto moviditos (aunque nada comparables con los de la semana anterior) aquí estoy de nuevo, entregándome por completo a las teclas de esta herramienta que se hace llamar teclado, y a través de la cual puedo expresar lo que siento y lo que pienso en cada momento. ¿Quién sino, iba a estar esperándome a estas horas, para poder confesarle tonterías o preocupaciones de una diecinueveañera? Ella. Ellas. Las palabras y la melodía que las une. Tenía razón una compañera que estuvo en clase conmigo el año pasado, y a la que echo muchísimo de menos (aunque sé que desde entonces, tengo una amiga por tierras pacenses ) ... la escritura es una de las cosas más bonitas del mundo. Salvando, claro está, el amor con aquella típica frase que me gusta recordarme todos los dias al levantarme "lo más grande que te puede pasar, es que ames y seas correspondido".... qué le vamos a hacer, soy romántica... a veces incluso demasiado. Me considero una persona muy impulsiva, y quizás a causa de ello hay ocasiones en las que siento que no estoy haciendo mas que el ridículo. ¡Qué tontería pensar que a los demás puede emocionarle algo tanto como podría emocionarme a mí! Qué tontería... y sin embargo caigo de nuevo una y otra vez.
Parece que hoy estoy un poco filosófica, y es que me da la sensación de vivir en un continuo hacer por los demás (concretamente enfocado en x personas determinadas) y en un olvidarme de mí misma. Pero es que sin los demás, no sería yo. Da la casualidad de que, cuando estoy con esa gente que me importa, es cuando puedo ser mas feliz. La soledad no se hizo para mí, yo la tengo guardada en un cajón cerrado con llave... y no tengo intención de sacarla en mucho tiempo. Bueno, pues lo que estaba diciendo, que me pongo a divagar y al final acabo hablando de Georgia, por poner un tema así al "azar"... que las palabras me hacen sentirme libre. Cuando escribo, tengo la sensación de ser verdaderamente yo; consiguen extraer hasta lo más profundo que hay dentro de mi inquieta cabecita para plasmarlo en un papel o en un soporte digital como es este blog. No sabéis cuánto acerté al meterme en esta carrera... cada día aprendo una cosa nueva, distinta, y aunque hay días mejores y días peores (como en todo), en general se puede decir que disfruto con lo que estoy haciendo. Sí, me encanta.
También quiero dejar constancia de que, al igual que hoy decidió cierta personita, llevo un tiempecito intentando cambiar, intentando asimilar las cosas con calma. La gran mayoría de las veces me dejo llevar por mis emociones, y no me detengo a pensar en las consecuencias o a valorar un poco la situación... "carpe diem" lo llamo yo, pero el mundo entero se empeña en tacharlo de irracionalismo. Qué hacer, si el universo clama en tu contra... así que aunque me cueste, estoy intentando hacerlo, porque sé que puedo. Va a ser complicado conseguirlo, porque no puedo cambiar mi forma de ser (aunque intentaré moldearla) impulsiva... pero intento comprender lo que argumentan y lo que me dicen los que me rodean, en especial a los que tengo más cerca. Muchas de las veces me desespero, porque estoy convencida de que tengo razón, y como buena tauro que soy, lo mantengo hasta la muerte; pero también estoy aprendiendo (parece que este año va a ir de eso, de aprender...) que hay que dejar siempre la puerta abierta a la duda, o al menos escuchar mínimamente al que te dice lo contrario de lo que piensas. Así que paciencia.... que crecer cuesta. No sabéis cuánto...
Para terminar, tengo una hipótesis en mente... y es que (a través de observar cómo me he comportado algunas veces) me parece que he encontrado un nuevo modelo en el que fijarme, una persona que creo que merece todo mi respeto y mi devoción; por lo buena persona que es, por la decisión y el carácter que tiene, y sobretodo, porque aunque las apariencias no lo dejen demasiado evidente, nos parecemos más de lo que parece,( o al menos eso creo yo). Aunque no me lee, se que algún día, tarde o temprano, lo terminará haciendo. Y seguramente, lo haga al ritmo de pereza.