17 feb 2009

Recuperando post perdidos...

Si soy sincera os diré que he intentado escribir al menos dos veces... bueno, en realidad escribí algo pero se me ha borrado en dos ocasiones, maldito blog de las narices... enfin, que plasmé en dos post todas las cosas que se me pasaron por la cabeza estos dias, en los que he estado ( y estoy ) tremendamente agobiada por las cosas que no paran de suceder de una forma repentina.

En esos post hice una mención especial a una "kedada" con una chica que para mí, desde que la conozco, ha sido un modelo a seguir. Me gusta la forma que tienes de decir las cosas a la cara, de no esconderte, de defender aquello que piensas que vale y sobretodo, de darte la importancia que mereces a tí misma. Muchas gracias por darme un empujoncito aquella tarde, la verdad es que la digestión de las malas noticias es mucho más sencilla con una mano amiga.

Por otro lado, también escribí para darte la enhorabuena a tí, por lograr alcanzar ese sueño que tanto te has buscado; y es que escuchar radio marca a todas horas al final tiene premio. Ya te lo dije en su momento y lo dije en el Rompecabezas... vales mucho, y solo es cuestión de tiempo que alguien "de las altas esferas" se de cuenta de que esa voz tan increíble, tan dulce, y tan serena, se merece un puesto mucho mejor que el que ocupabas los viernes por la mañana. No te lo suelo decir, pero la verdad es que te admiro. Admiro la fortaleza que tienes a veces (aunque en ocasiones puede perjudicarte) para continuar, para seguir hacia delante sin derrumbarte; admiro tu capacidad de ir caminando hacia delante, de introducirte en cualquier sitio "hasta que te indiquen lo contrario", de echarle quizás ese morro que tan bien me vendría de vez en cuando. Admiro que tengas un sueño tan claro y tan bien definido, y en cierto modo te envidio porque aún no he encontrado el mío (y cuando lo encuentro, se encargan de tirármelo a la cara de mala manera... ).

Aparte de darte la enhorabuena, también he de decirte que me da temor que, como consecuencia de esa incorporación, cambies y te transformes en otra persona. O que otra persona te transforme. O que transformes tus gustos, tus necesidades, tus prioridades. Me da mucho pavor que veas que no soy tan perfecta como piensas, que compares con "el mundo de allá afuera" y que pienses que ahora no soy suficiente... porque tres años se notan ahora más que nunca. Por todo ello te pido que confíes en tí, en mí y en el proyecto que soñamos juntos. Yo mantendré viva la ilusión y la esperanza, la confianza ciega en tí y las ganas de seguir dándote cada día un poquito más de eso que por ahí llaman amor. ¿Ves? Eso sí puedes compararlo. Te juro que no hay nadie que pueda quererte de una forma tan desmesurada como te quiero yo.

3 feb 2009

De vuelta!!

Hola de nuevo!!! Por fiiin terminé mis exámenes, los malditos examenes que me tenian secuestrada del mundo cibernético!!!! Aquí regreso para volcar de nuevo los sentimientos en el teclado, y volver a sentir la placentera sensación de que el ordenador, o esta bitácora tan sencilla que utilizo, me escucha y me comprende. ¡Qué haría sin tí!

En primer lugar, feliz año nuevo a todos, que con lo liadilla que he estado no he tenido tiempo de escribir nada ^^. Bueno, la verdad es que la navidad pasó sin pena ni gloria, unas fiestas un pelín sosas la verdad y algo atípicas. Después llegó enero, los reyes (que poco a poco me van equipando con los útiles necesarios para empezar mi andanza periodística) y el final de las fiestas de "alegría y paz", hipocresía que al principio está muy bien, pero que tras tres semanas acaba tocando las narices. No digo más. Durante las siguientes semanas, encontrar un hueco fué demasiado dificil. Llenaba las mañanas sentándome en mi santuario de la buhardilla, con la mirada fija en la calle y en la libertad que fuera golpeaba contra los cristales, y que me estaba vedada. Interminables jornadas de apuntes sobre la mesa, rotuladores extenuados y fugaces meriendas en la biblioteca, que a decir verdad, fueron la unica luz en estos dias tan oscuros.

Terminaron por fin los examenes, llegó la primera calificación: suspensa. Feliz, estaba feliz, cuando de repente la noticia me abofeteó la cara. ¿De verdad me estaba pasando a mí? ¿A mí, la niña que siempre había sido la "empollona" de la clase (lo niego rotundamente.. la diferencia estaba en que cuando llegaba un examen yo estudiaba y no me dedicaba a holgazanear)? ¿a mí, a quien jamás tuvo un borrón en su expediente? Me sentí frustrada, porque por un momento pensé que por este estupido desliz, no iba a poder alcanzar mi sueño. Me sentí inútil.... hasta que me rodearon tus brazos. A partir de entonces, ya no volví a sentir impotencia. ESta vez lo conseguiste, lograste dar con las palabras adecuadas y los gestos de cariño oportunos. Es cierto que lloraba, pero pienso que fué por orgullo, por rabia. Y fijate qué cosas, ahora gracias a eso tengo la necsidad de hacer las cosas aún mejor. De superarme. Si al final me va a aportar algo...

Por último, y antes de despedirme, me gustaría agradecer un paseo por madrid. Hacía tiempo que no me encontraba tan agusto contigo, quizás motivado por los rifi rafes que hemos tenido ultimamente. También quiero decirte que has conseguido que algunos de los consejos que me dijiste, café en mano, en aquel Starbucks de Quevedo, se me hayan grabado a fuego en la memoria e intuyo que me servirán de gran ayuda. Porque ¿sabes? es una cosa que me fascina de tí todavía, y mira que hace tiempo que te conozco... cada vez que te veo (muy pocas por desgracia) consigues sorprenderme y me regalas un consejo que al principio parece un comentario mas, pero que con el tiempo logro aplicar a algo. Me dijiste que es interesante una persona misteriosa, y es que mi vida está rodeada de ellas! De hecho, ese misterio que envolvía a cierto personajillo que pugna por robarme el aliento fué lo que me hizo acercarme a él, interesarme por conocerle aún más y por ver si esa magia que ví en sus ojos existía. Y con el tiempo no solo confirmé que había hechizo en sus ojos, sino que además lo extrapolaban a mí.

Si me lo permitís, me gustaría despedirme con una frase que leí esta mañana y que me recordó a esta personita.

"Nuestro corazón tiene la edad de aquello a lo que ama" (Prévost)

p.d. Entonces, el mio tiene 22 =)