Hola de nuevo!!! Por fiiin terminé mis exámenes, los malditos examenes que me tenian secuestrada del mundo cibernético!!!! Aquí regreso para volcar de nuevo los sentimientos en el teclado, y volver a sentir la placentera sensación de que el ordenador, o esta bitácora tan sencilla que utilizo, me escucha y me comprende. ¡Qué haría sin tí!
En primer lugar, feliz año nuevo a todos, que con lo liadilla que he estado no he tenido tiempo de escribir nada ^^. Bueno, la verdad es que la navidad pasó sin pena ni gloria, unas fiestas un pelín sosas la verdad y algo atípicas. Después llegó enero, los reyes (que poco a poco me van equipando con los útiles necesarios para empezar mi andanza periodística) y el final de las fiestas de "alegría y paz", hipocresía que al principio está muy bien, pero que tras tres semanas acaba tocando las narices. No digo más. Durante las siguientes semanas, encontrar un hueco fué demasiado dificil. Llenaba las mañanas sentándome en mi santuario de la buhardilla, con la mirada fija en la calle y en la libertad que fuera golpeaba contra los cristales, y que me estaba vedada. Interminables jornadas de apuntes sobre la mesa, rotuladores extenuados y fugaces meriendas en la biblioteca, que a decir verdad, fueron la unica luz en estos dias tan oscuros.
Terminaron por fin los examenes, llegó la primera calificación: suspensa. Feliz, estaba feliz, cuando de repente la noticia me abofeteó la cara. ¿De verdad me estaba pasando a mí? ¿A mí, la niña que siempre había sido la "empollona" de la clase (lo niego rotundamente.. la diferencia estaba en que cuando llegaba un examen yo estudiaba y no me dedicaba a holgazanear)? ¿a mí, a quien jamás tuvo un borrón en su expediente? Me sentí frustrada, porque por un momento pensé que por este estupido desliz, no iba a poder alcanzar mi sueño. Me sentí inútil.... hasta que me rodearon tus brazos. A partir de entonces, ya no volví a sentir impotencia. ESta vez lo conseguiste, lograste dar con las palabras adecuadas y los gestos de cariño oportunos. Es cierto que lloraba, pero pienso que fué por orgullo, por rabia. Y fijate qué cosas, ahora gracias a eso tengo la necsidad de hacer las cosas aún mejor. De superarme. Si al final me va a aportar algo...
Por último, y antes de despedirme, me gustaría agradecer un paseo por madrid. Hacía tiempo que no me encontraba tan agusto contigo, quizás motivado por los rifi rafes que hemos tenido ultimamente. También quiero decirte que has conseguido que algunos de los consejos que me dijiste, café en mano, en aquel Starbucks de Quevedo, se me hayan grabado a fuego en la memoria e intuyo que me servirán de gran ayuda. Porque ¿sabes? es una cosa que me fascina de tí todavía, y mira que hace tiempo que te conozco... cada vez que te veo (muy pocas por desgracia) consigues sorprenderme y me regalas un consejo que al principio parece un comentario mas, pero que con el tiempo logro aplicar a algo. Me dijiste que es interesante una persona misteriosa, y es que mi vida está rodeada de ellas! De hecho, ese misterio que envolvía a cierto personajillo que pugna por robarme el aliento fué lo que me hizo acercarme a él, interesarme por conocerle aún más y por ver si esa magia que ví en sus ojos existía. Y con el tiempo no solo confirmé que había hechizo en sus ojos, sino que además lo extrapolaban a mí.
Si me lo permitís, me gustaría despedirme con una frase que leí esta mañana y que me recordó a esta personita.
"Nuestro corazón tiene la edad de aquello a lo que ama" (Prévost)
En primer lugar, feliz año nuevo a todos, que con lo liadilla que he estado no he tenido tiempo de escribir nada ^^. Bueno, la verdad es que la navidad pasó sin pena ni gloria, unas fiestas un pelín sosas la verdad y algo atípicas. Después llegó enero, los reyes (que poco a poco me van equipando con los útiles necesarios para empezar mi andanza periodística) y el final de las fiestas de "alegría y paz", hipocresía que al principio está muy bien, pero que tras tres semanas acaba tocando las narices. No digo más. Durante las siguientes semanas, encontrar un hueco fué demasiado dificil. Llenaba las mañanas sentándome en mi santuario de la buhardilla, con la mirada fija en la calle y en la libertad que fuera golpeaba contra los cristales, y que me estaba vedada. Interminables jornadas de apuntes sobre la mesa, rotuladores extenuados y fugaces meriendas en la biblioteca, que a decir verdad, fueron la unica luz en estos dias tan oscuros.
Terminaron por fin los examenes, llegó la primera calificación: suspensa. Feliz, estaba feliz, cuando de repente la noticia me abofeteó la cara. ¿De verdad me estaba pasando a mí? ¿A mí, la niña que siempre había sido la "empollona" de la clase (lo niego rotundamente.. la diferencia estaba en que cuando llegaba un examen yo estudiaba y no me dedicaba a holgazanear)? ¿a mí, a quien jamás tuvo un borrón en su expediente? Me sentí frustrada, porque por un momento pensé que por este estupido desliz, no iba a poder alcanzar mi sueño. Me sentí inútil.... hasta que me rodearon tus brazos. A partir de entonces, ya no volví a sentir impotencia. ESta vez lo conseguiste, lograste dar con las palabras adecuadas y los gestos de cariño oportunos. Es cierto que lloraba, pero pienso que fué por orgullo, por rabia. Y fijate qué cosas, ahora gracias a eso tengo la necsidad de hacer las cosas aún mejor. De superarme. Si al final me va a aportar algo...
Por último, y antes de despedirme, me gustaría agradecer un paseo por madrid. Hacía tiempo que no me encontraba tan agusto contigo, quizás motivado por los rifi rafes que hemos tenido ultimamente. También quiero decirte que has conseguido que algunos de los consejos que me dijiste, café en mano, en aquel Starbucks de Quevedo, se me hayan grabado a fuego en la memoria e intuyo que me servirán de gran ayuda. Porque ¿sabes? es una cosa que me fascina de tí todavía, y mira que hace tiempo que te conozco... cada vez que te veo (muy pocas por desgracia) consigues sorprenderme y me regalas un consejo que al principio parece un comentario mas, pero que con el tiempo logro aplicar a algo. Me dijiste que es interesante una persona misteriosa, y es que mi vida está rodeada de ellas! De hecho, ese misterio que envolvía a cierto personajillo que pugna por robarme el aliento fué lo que me hizo acercarme a él, interesarme por conocerle aún más y por ver si esa magia que ví en sus ojos existía. Y con el tiempo no solo confirmé que había hechizo en sus ojos, sino que además lo extrapolaban a mí.
Si me lo permitís, me gustaría despedirme con una frase que leí esta mañana y que me recordó a esta personita.
"Nuestro corazón tiene la edad de aquello a lo que ama" (Prévost)
p.d. Entonces, el mio tiene 22 =)
3 comentarios:
Áún a fuerza de que uno de mis mejores amigos se enfade; sólo he de decirte que a veces las cosas que más te duelen son las que más te enseñan. Nada puede manchar tu expediente, nada; ni un suspenso (sé que duele, porque en ese sentido soy como tú), ni las personas que quieran hacerte daño. Y haz caso de mi amigo; que es de las mejores personas que te rodean.
M46
PD: Bórralo a ver si se me enfada el personal, es que no tenía otra forma de contactar contigo...¡ánimo!
PDD: Una fiel seguidora tuya, vales mucho.
La verdad es que no sé por donde empezar... quizás por darte las gracias por el comentario, ya que supone muchísimo más de lo que tu te puedas imaginar... y tranquila, que si se enfada, asumo todas las consecuencias porque si lo piensas bien (y fijate que lo subrayo aquí para que pueda leerlo) fui yo la que te busqué por el mundo cibernético. Por último, dcirte que puedes estar tranquila, en su día prometí cuidarle hasta donde me llegaran las fuerzas y el corazón. ;)
P.D. qué grande eres, "perezosa"...
Tú si que eres grande; y no te desmorones, de verdad, no merece la pena, vales mucho y tienes que sacar fuerzas de donde pienses que no las haya para cumplir tus sueños. Porque ahora tengo más claro que nunca que el tiempo nos pondrá a todos en el buen sitio que merecemos. E iremos juntos para recorrer ese camino.
Un abrazo
PD: Cuando quieras puedes acudir a mi rinconcito cibernético, que lo tengo bastante abandonado.
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