6 nov 2011

Sin Promesa

No voy a volver a prometerlo, porque parece que al hacerlo, el deseo de escribir se diluye. Resulta paradógico, ¿verdad? Cuando el placer se convierte en obligación, desaparece. Como si nos rebelásemos, de manera inconsciente, ante aquello que comienza a darse por hecho, por establecido, por permanente. Como si el deseo pudiese morir. Como si las palabras pudiesen contenerse en los dedos de las manos, en la punta de la lengua. Como si fuese posible que la escritora que llevo dentro pudiese dejar de escribir algún día. La diferencia entre punto y final, o punto y aparte.

Por eso no prometeré nada. Sólo pasaba por aquí y en el camino, se me cayeron las letras de las manos, y buscaron solitas un lugar donde plasmarse. Donde siempre huyeron. Aquí.

29 jun 2011

Imprevista

Aquí estoy otra vez. Como todas las demás. Imprevista.


Estas breves líneas no son sino para anunciar que comienzo de nuevo a escribir en este espacio de transparencia y sinceridad, que constituye un gran bálsamo en los momentos más difíciles.


En apenas una semana mi vida está dando un giro de 360 grados, dando comienzo a una nueva etapa que promete nuevos retos y un gran desarrollo personal.


Y como cada gota vuelve al mar, yo vuelvo a este blog que durante mucho tiempo fue mi confidente y mi ventana a través de la que podía respirar. Esta vez no se presenta diferente. Como todas las demás.