30 may 2008

crashed

bueno, aquí os dejo una de mis canciones favoritas y uno de los grupos a los que hago bastante referencia...

ya sé como poner los videos, así que por una temporada voy a lucirme =)

Os dejo con esta magnífica canción de Daughtry... Crashed


28 may 2008

Shinedown

hola de nuevo!! Esta vez no escribo para contar algo que me preocupe, sino simplemente porque he descubierto, o mejor dicho, me hicieron descubrir un grupo que está genial y que me ha enganchado con una canción suya. Se llaman Shinedown, y la canción en cuestión es 45

Aún me lío bastante con el blog, y no se si he puesto bien el vídeo del youtube, así que pido disculpas por adelantado, soy un poco patosa con estas cositas..

Bueno, espero que lo escuchéis y yo, por mi parte, seguiré indagando a ver si encuentro más grupos que estén chulos!!

http://www.youtube.com/watch?v=4v8HWO06PlM

22 may 2008

cielo azul

Esta semana he vuelto a sentir el calor del sol en mi cara. He podido mirar hacia el cielo, contemplarlo sin ningún tipo de protección añadida, y me he dado cuenta de que ya no duele tanto. Inspiré una bocanada de aire limpio, llené mis pulmones de valor y abrí los ojos ante una realidad que había temido y que me había dolido muchísimo. Ahora camino, sin prisa pero sin pausa, saboreando todo aquello que durante un tiempo he perdido intentando buscar qué era eso que me faltaba. El canario que tenía en mi habitación ya no está, o quizás sí en algún lugar cercano, pero ahora me he acostumbrado a su ausencia, a su silencio. Esto no quiere decir que lo haya olvidado, sino que le he concedido ese tiempo que decidió tomarse, esa libertad que un día decidió ejercer de marcharse de mi lado. Supongo que sería porque le faltarían ganas, voluntad o le sobrarían razones para no estar cantandome las nanas antes de dormirme cada noche, pero no se lo reprocho. Ahora, en esa habitación estoy haciendo reformas, y poco a poco voy amueblándola con unos cuantos pajaritos más, que son más pequeños pero que un día espero serán igual de grandes que su predecesor. He comprado y colocado nuevas jaulas para ellos y para los que vendrán, pero no he quitado la primera que tuve. Sigue aún ahí, en el lugar preferente de la sala, junto a la ventana, para que si un día se da cuenta de que necesita mi compañía puede volver a mi lado. Quizás la jaula no sea todo lo confortable que era antes, porque con el tiempo se oxidará y se envejecerá, pero no me gusta cerrar puertas con demasiada rapidez. Esto es porque considero que todos deberíamos tener nuestra segunda oportunidad, y hablo tanto de mí como de mi querido pajarito excursionista. Pero su salida no es motivo suficiente como para que mi alma vague en pena durante las noches del mes de mayo... la vida es demasiado preciosa como para emplearla en esperar algo que ni siquiera sabes a ciencia cierta si pasará, sensación definida universalmente como "esperanza". Tras un largo tiempo de sufrimiento y meditación me he atrevido a cruzar la puerta de esa habitación ausente, he abierto las ventanas y he dejado que bailase el aire en sus paredes, saneándola y dotándola de vida. Ahora estoy en esa ventana, asomada, mirando al cielo azul que se alza ante mí, magnífico. La diferencia es que ya no busco nada, no espero nada... simplemente me maravillo de lo bonito que es, y de las pocas veces que en estos meses me he parado a contemplarlo.

15 may 2008

Pajarito

Hoy es uno de esos días en los que me pregunto porqué. Todo parece normal, de hecho intento que sea normal. Sé que continúo respirando, pero es una respiración forzada. Sé que no puedo dejar de vivir, sería una tontería, pero no puedo evitar arrojarme a un abismo de dudas en el que raramente suelo encontrar respuestas, ya me gustaría. Soy consciente de que un alfiler perdido no supone que no pueda volver a coser jamás, pero era uno de mis alfileres favoritos, y echo de menos su forma de introducirse en la tela, en mi tela. Con él elaboré varias costuras, hice varios trajes que poblaron mi ilusión y ahora, al volver a ver aquellos trabajos, las huellas que me ha dejado grabadas a fuego, siento que una parte de mí se remueve, se contorsiona y se resquebraja. En estos momentos me siento estúpida, me siento como un salmón que nada a contracorriente, ya que veo que los demás compañeros me guían en una dirección, y no hago más que mirar hacia atrás, esperando a aquel salmon que un día decidió extraviarse o se perdió sin decidirlo. Camino, pienso y me vuelvo a sentir culpable por no haberlo dado todo... me reprendo constantemente por no haber sido más egoísta, por haber dejado que aquel pájaro que tanto me alegraba la vida emprendiese el vuelo. Supongo que quizás haya sido a causa de miedo, de temor por aquello que no conozco o cuyo desenlace no puedo alcanzar a ver. Y es que me siento pequeña, me siento minúscula, ... me siento inútil. Cuando era más pequeña, y cuando mi padre me daba un bofetón o me regañaba por hacer algo que yo consideraba que no estaba mal, o que simplemente no entendía el porqué, me sentía exactamente igual que ahora. Desconcertada. Mi corazón, mi alma y mi mente hacen contorsionismos para poder fijar la mirada en un punto determinado, para colocarme ese alzacuellos que no me permita voltear la cabeza en un momento de debilidad... Dicen que el tiempo todo lo cura, pero yo me pregunto si realmente quiero cura. Me da miedo olvidar aquello que durante una parte de mi vida me hizo muy feliz, o ayudó a ello. Creo que sería un desperdicio y una pena borrarlo todo de mi alma y de mi corazón, así que aunque me cueste más tiempo del requerido hasta que pueda asimilarlo, voy a intentar con todas mis fuerzas poder mirar al pasado y que no me duela, voy a intentar no llorar cada vez que cierre los ojos y recuerdos inunden mi pensamiento, voy a intentar levantarme una y otra vez porque pienso que valió la pena, porque fué algo muy bonito por lo que quizás luché poco, y sobretodo, porque no es mi estilo ni odiar, ni olvidar, sino recordar con cariño lo que durante un tiempo pintó mi vida con algo de color. No sé si lo conseguiré, no sé qué será de mí si continúo de esta forma... lo único que sé es que valor no me va a faltar, y decisión tampoco. Además, sé que es muy estúpido por mi parte, pero aún conservo cierta esperanza. Si de algo estoy convencida, es de que soy muy cabezona, ¡de algo me tenía que valer! Como dicen por ahí, "cuando se cierra una puerta se abre un ventanal"... por lo que yo intentaré dejarlo bien abierto, visible, para que si un día aquel pajarito decide regresar y volver otra vez a mi lado, tenga al menos la entrada visible.

14 may 2008

caos

Tras un fin de semana en el que, a pesar de la lluvia, no dejó de brillar el sol dentro de mi corazón, parece que las cosas se vuelven a torcer. Todo se arremolina en un huracán de trabajos y compromisos que no es posible eludir, y que amenazan con derribarme cada vez con mayor premura. Apenas queda tiempo para nada y a la vez hay mil cosas que hacer. Cuando llega la noche siento que me ahogo, que me falta el aire, y me arrepiento de no haber podido anticiparme a las circunstancias, tal vez porque otras cosas me nublaban la mente. Cierro los ojos y el caos me inunda... pero no voy a rendirme. Una vez me dijeron que hay que luchar por aquello que quieres, y pienso hacerlo. Además no iré sola, pues tengo a mi alrededor 10 lucecitas que me guiarán en mi camino y que me darán aliento. Ahora sí, estoy lista. ¡Vamos allá!

8 may 2008

oscuro

Hoy el cielo está nublado, cubierto con una manta de hielo. La lluvia lo impregna todo, lo roza, lo acaricia dejando tras de sí un rastro inconfundible. Me detengo y cierro los ojos, pienso en lo agradable que es esa sensación de quedarte quieto, sin mover un solo dedo, bajo la lluvia. Respiro profundamente, permitiendo que mis pulmones recobren ese aliento, esa pizca de aire que les faltaba. Me encuentro serena, y a la vez ausente. Mi cabeza gira más rápido que el tiovivo de una feria ambulante, y se detiene en un rostro que se va difuminando con los días. No quiero pensar en ello, intento arrancar de mi memoria las imágenes que tanto me recuerdan y que a la vez, tanto me duelen. Pienso en tí, en cuánto te disgustaría que me perdiese en esa dirección... ahora no necesito invocarlos, se apresuran a mí esos amigos de verdad infundiéndome ánimo en lo más profundo de mi corazón. Comienzo a sentir sus latidos de nuevo. Perdóname, pero me he vuelto a quedar suspendida en algún lugar extraño de mi mente, donde los recuerdos se mezclan con la poca fe que me queda, y han hecho de mí algo semejante a lo que ahora soy. Intento mirar el sol que se esconde tras el horizonte, y aquella sensación de que algo de mí se desvanece se ha vuelto a hacer más intensa. Siento frío, abro los ojos y veo que mi mundo sigue ahí, en el mismo lugar en el que lo dejé. O eso parece. Camino lentamente mirando al cielo. No es el mismo. Ahora está oscuro.