3 jun 2008
perfecto
Lo haces. Hoy lo has vuelto a hacer. Lo hiciste cada vez que me mirabas. Lo hiciste cada vez que me besaste dulcemente en los labios. Lo hiciste cada vez que me cogias la mano presuroso, inquieto, ávido del contacto con mi piel. Aún eres capaz de hacer que un cosquilleo recorra mi cuerpo, y que una sensación de bienestar se apodere cada vez más fuertemente de mí. Es cierto que hay veces en las que el ánimo decae, en las que me pregunto mil cosas, y en las que siempre sale la misma respuesta: tú. Me enfado, me revienta las veces que llegas tarde y que me siento como una idiota esperando... me cabreo, y me enojo cuando eres incapaz de pararte a pensar las cosas y de dejar a un lado tu cabezonería... me superan las veces en las que siempre crees tener razón... pero por una mirada tuya vendería hasta mi vida. Son esas veces, cuando creo poder ver a través de tí, y creo descubrir la persona que en realidad eres pero que por temor, o bien por verguenza injustificada, te empeñas en esconder. Veo a aquel niño de manos delicadas y suaves, aquellos ojos maravillosos que me permiten seguir respirando, y aquella ternura que exhalas por cada poro de tu piel. Puedo sentir el latir de tu corazón con tan solo abrazarte, ¡qué hermosa maravilla! .. y si cierro los ojos, puedo incluso imaginarte aquí, ahora, a mi lado. Es extraño, pero estando tan lejos de tí, has hecho brotar una sonrisa en mi cara. Y es por estas pequeñas cosas, por estos diminutos matices, por los que merece la pena seguir luchando; porque estoy segura que no habría nadie en el mundo que pudiera soportarme tanto como tú, seguir mis juegos vespertinos, escucharme divagar sobre cualquier tema, o darme tanto calor cuando siento que mi mundo se derrumba. Es por todo eso por lo que te quiero, y por lo que cada día estoy más convencida de que eres tú a quien he estado buscando durante tanto tiempo. Porque sólo tú eres capaz de tranquilizarme cuando estoy alterada, porque tu voz es la única que anhelo escuchar en la noche. Quizás me equivoqué en un principio al pensar que yo no era lo primero; hoy me lo has vuelto a confirmar. HE vuelto a ver la cara del niño tierno (un adjetivo precioso que a partir de ahora voy a empeñarme en potenciar ) , dulce, cariñoso y entregado que me convenció una tarde de mayo para empezar algo tan bonito como nunca había imaginado. Sé que no eres perfecto, yo tampoco lo soy y nunca lo seré... y precisamente por eso me doy cuenta, cada día más, de que te eres tú, de que te quiero. Porque dicen que amar es ver a alguien que es imperfecto, perfecto. Y a mi, tu perfección, me vuelve loca.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
1 comentario:
que bonito es el amor juvenil XD
Publicar un comentario