¿alguna vez has sentido que estabas solo rodeado de gente? ¿alguna vez te has sentido culpable de algo en lo que ni siquiera habías pensado hasta ese mismo momento? ¿alguna vez deseaste volver a atrás y rehacer lo que no hiciste? ... ójala mi respuesta a estas tres preguntas fuera un rotundo no.Hoy ha sido un día horrible, y siento que he fallado (sin querer) en algo que no debería. Me declaro culpable, porque hay que reconocer las cosas cuando se hacen mal, pero culpable sin premeditación ni alevosía. Un descuido lo tiene cualquiera, y pienso que eso es lo que habría que haber sacado a relucir pero claro, y poniendome a mi como ejemplo, no somos perfectos. Quizás pensé que por un momento ausente nadie se daría cuenta, que por dejar de pensar un momento en todo nadie saldría perjudicado.... pro parece que para el mundo -vaya paradoja - cuento mas de lo que yo pensaba, y sigue girando sin pedir permiso. Hoy me siento mal, tremendamente mal, como hacía tiempo que no me sentía. Es cierto que lo que ha estado en mi mano hacer y hablar lo he hecho, y a cada uno ya se le ha dado lo que le corresponde. Sé cuando me equivoco, lo reconozco, y no veo justo que si otras personas se esfuerzan por conseguir algo en lo que yo no he (¿podido?) participado, pues yo también me lleve el mérito. A mí no me importa pedir perdón siempre y cuando la situación lo requiera. No me da miedo equivocarme ni reconocerlo, lo que me da miedo es justo lo que me ha pasado esta mañana, no tener a casi nadie a mi lado (y digo casi porque como en todo, siempre hay excepciones). Cierto, entono el mea culpa. Ahora veremos en un futuro, si los demás también tropiezan - y a quien intentaré tender la mano cuanto antes - .... será curioso ver cuál será su reacción entonces.
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